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Chile: Celulosa cerró temporalmente su planta del río Cruces

(09/06/2005)

“Es inaceptable que la planta de celulosa se autocierre y autoabra cuando quiera; se ha demostrado que en Chile no existen condiciones para que las empresas se autoregulen y autofiscalicen”, señaló Marcel Claude, director de Oceana. Calificó el cierre de CELCO como una maniobra política para mejorar la deteriorada imagen pública de esta empresa perteneciente a uno de los grupos económicos más poderosos del país y de la región (Angelini). A la vez, denunció la inoperancia e irresponsabilidad del gobierno en este caso. “Pido al Presidente de la República, Ricardo Lagos, que dé una muestra de coraje político y ordene el cierre definitivo de la celulosa o le exija cero emisiones, lo que reduciría un tanto sus ganancias. Aún así, CELCO obtendría una rentabilidad de 20%, lo que debería más que satisfacer las expectativas de cualquier negocio”, agregó Claude.

En el mismo sentido, Lucio Cuenca, director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) y coordinador de la comisión de defensa del santuario en Santiago, afirmó que el gobierno no aplicó la institucionalidad ambiental para detener el funcionamiento de la fábrica de celulosa, como era su deber. Destacó, además, que la determinación de la empresa es producto de la enorme movilización de protesta sostenida por organizaciones de la sociedad civil y personas de todo el país. Efectivamente, se han efectuado masivas marchas, como también se han presentado querellas y recursos de protección. Además, un grupo de parlamentarios prepara una acusación constitucional contra la Primera Sala de la Corte Suprema –que falló a favor de la celulosa, pese a que se demostró que ésta falseó estudios de las universidades Católica y Austral (Valdivia), para fundamentar su postura-, a lo que se suma la creación de una comisión investigadora en la Cámara de Diputados.

Por su parte, María Elena Rozas insistió en que la primera responsabilidad por la grave contaminación del río Cruces es del gobierno. “Esta crítica situación se habría evitado si se hubiera aplicado el principio de precaución”, aseveró la coordinadora de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina (RAP-AL). Entre otros contaminantes liberados al ambiente por la planta de celulosa, un estudio de la Universidad Austral detectó la presencia de dioxinas. Estas sustancias extremadamente tóxicas son contaminantes orgánicos persistentes (COPs), los que el gobierno se comprometió a eliminar al ratificar a comienzos de este año el Convenio de Estocolmo sobre COPs.

Declaración pública

En un comunicado, la Coordinación por la Defensa del Río Cruces en Santiago destacó que “el cierre ‘voluntario’ de la planta CELCO sólo se puede entender como un triunfo de la movilización y presión ciudadana del conjunto de la comunidad valdiviana y del país que, pese a las múltiples presiones mantuvieron siempre como exigencia el cierre de la planta por parte de las autoridades. Esto demuestra que las innumerables denuncias realizadas por organizaciones ambientalistas eran efectivas”. Añade el comunicado que “la contradictoria actuación de las autoridades políticas y ambientales del gobierno son una muestra de la falta de voluntad de proteger el derecho constitucional de vivir en un ambiente sano”.

En cuanto al rol de la justicia, expresa que “hacemos votos porque nuestra Corte Suprema, órgano superior de administración de justicia, comprenda y administre las medidas internas necesarias para que la garantía constitucional consagrada en el art. 19, número 8, de la Constitución Política de la República de Chile adquiera el valor y preponderancia que se merecen, más aún cuando el conjunto de la conciencia internacional la incorpora como parte de los derechos humanos”.

Por último, convoca al conjunto de la comunidad nacional a mantenerse alertas y manifiesta “nuestra esperanza en que los poderes públicos adopten las medidas de fondo tendientes a reparar el daño causado al santuario y a prevenir que situaciones de esta naturaleza se vuelvan a repetir”.