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Chile: Instalación artística denuncia malformaciones por plaguicidas

(08/09/2004)

Chile: Instalación artística denuncia malformaciones por plaguicidas (2/09/04)

El artista plástico Luis Verdejo recibió un respaldo rotundo de parte de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (RAP-AL), y del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) en una conferencia de prensa efectuada el jueves 2 de septiembre en la sede del Consejo Ecológico Comunal de Melpilla, provincia ubicada en la periferia de la Región Metropolitana con una vasta zona rural dedicada principalmente a la fruticultura.

En el local del Consejo Ecológico de Melipilla se está exhibiendo una instalación de Luis Verdejo que consiste en 13 pequeñas esculturas que representan fetos malformados, a causa de la exposición de los padres de estas criaturas a plaguicidas que se usan profusamente en las zonas de cultivo. Las obras son réplicas de fetos reales en tamaño natural. Algunos no tienen brazos, en otros una enorme cabeza delata hidrocefalia o una abertura en el cráneo deja en evidencia la falta de cerebro. Las figuras fueron elaboradas en arcilla y cubiertas con una capa de silicona que les otorga un aspecto de gran realismo. Acrecienta este efecto el hecho que los fetos se presentan al público flotando en un líquido contenido en frascos de vidrio, imitando la forma en que éstos se conservan para ser objeto de estudios científicos. Los 13 frascos están instalados sobre cajas de madera, que son los envases en que se envía la fruta chilena a los mercados internacionales.

Esta tercera muestra de Luis Verdejo –igual que sus dos exposiciones anteriores en Santiago- ha sido objeto de críticas y cuestionables interpretaciones tanto de sectores conservadores que se sienten heridos por la visión de fetos con terribles malformaciones como de sectores vinculados a la industria agroquímica. Estos últimos defienden sus intereses negando que este grave problema de salud tenga relación con los plaguicidas. Tanto la Gobernación de la provincia de Melipilla como el alcalde Fernando Pérez Villagrán (UDI) rehusaron facilitar dependencias para instalar la polémica exposición que finalmente se presenta en el local del Consejo Ecológico de la comuna.

En la conferencia de prensa, el artista reiteró que busca despertar la conciencia del público para hacerlo reflexionar sobre los daños que está causando en el país el uso indiscriminado de agrotóxicos “no sólo en esta zona, sino también en las regiones IV, VI y VII, principalmente”. Dijo, además que “le estamos enviando un mensaje al país sobre la necesidad de cambiar los sistemas fitosanitarios e impedir que se sigan usando plaguicidas que son venenos”. Y añadió: “No podemos seguir sustentando una agricultura que dañe a nuestros niños y, en general, al ecosistema. No es justo para nadie. No pueden ser más importantes las manzanas que los niños”.

Nueva “artesanía”

María Elena Rozas, coordinadora de RAP-AL en América Latina, y Lucio Cuenca, coordinador nacional del OLCA, fundamentaron su apoyo a esta instalación titulada irónicamente “La nueva artesanía chilena”. Ambos se trasladaron desde Santiago para respaldar el trabajo de Luis Verdejo. Afirmaron que en Chile y en el mundo hay numerosos estudios científicos y médicos que demuestran la relación existente entre ciertos agroquímicos altamente tóxicos que se emplean en forma indiscriminada en las zonas agrícolas y el nacimiento de niños con malformaciones congénitas.

Según las investigaciones más recientes, la incidencia de este problema en Chile se ha elevado en los últimos 15 a 20 años, en especial en las regiones frutícolas y forestales, llegando a tener uno de los índices más altos de América Latina en malformaciones congénitas.

Un ejemplo muy cercano: en la zona de Melipilla está por nacer una niña llamada Angelina... pero sin cerebro. Por lo tanto, no tiene posibilidad alguna de sobrevivir. Su madre, Carolina Céspedes, es una de las personas que apoyan decididamente la labor realizada por Luis Verdejo. Ella y su marido están pagando las consecuencias de haber trabajado en la zona rural de Melipilla expuestos a la acción de agrotóxicos. “Todavía tengo la esperanza de que haya un milagro al nacer mi hija y que Dios ponga su mano en ella y la pueda salvar –señaló Carolina en la inauguración de la exposición de Verdejo-. No se están manejando las cosas como corresponde, es decir, no se está legislando ni controlando el uso de estos productos químicos... Dicen los políticos que ésta no es la forma de crear conciencia. Pero yo les pregunto: ¿cuál es la forma? Hasta el momento se han quedado de brazos cruzados y si han hecho algo no se ha sabido. Yo les pido que no se hagan los lesos, porque esto no me está pasando sólo a mí, sino que también a muchas mujeres, y en todo Chile”.

Más y más plaguicidas

Mientras otros países eliminan plaguicidas tras constatar graves problemas de salud pública y medioambientales, la importación de agrotóxicos en Chile se ha incrementado en 280% desde 1998 a la fecha (de 5.577 toneladas anuales en 1998 a 21.196 toneladas en el 2003). Muchos de estos productos tóxicos son clasificados como “sumamente peligrosos” y “muy peligrosos” por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Quienes están más expuestos a sufrir intoxicaciones agudas y crónicas por esta causa son trabajadores(as) agrícolas, que corresponden aproximadamente al 13% del total de trabajadores ocupados, y habitantes de zonas rurales (13% de la población total).

El año pasado se notificaron 633 intoxicaciones agudas por plaguicidas, pero se estima que si se agregan los casos que no se notifican la cifra se elevaría aproximadamente a 2.500 intoxicaciones al año.

En cuanto a intoxicaciones y daños crónicos, estudios sobre el efecto teratógenico de los plaguicidas demuestran la existencia de una asociación estadísticamente significativa entre padres expuestos a plaguicidas y niños con malformaciones congénitas, de aproximadamente 40%.

Uno de los últimos estudios, dado a conocer en julio de 2003 -realizado por Soledad Duk, docente de la Universidad de Concepción-, detectó células alteradas en trabajadoras temporeras de la VIII Región. Esa alteración puede derivar en cáncer, malformaciones congénitas, esterilidad y otros graves problemas de salud.

A la luz de todos estos antecedentes, RAP-AL y OLCA enfatizaron que “el llamado de atención que el señor Verdejo hace a través de sus obras es un aporte válido y necesario para que los agricultores tomen conciencia del daño que están causando, para que las autoridades adopten medidas para prohibir los plaguicidas más dañinos y la población comprenda que debe exigir protección frente al uso abusivo de agrotóxicos”.

En la conferencia de prensa, además de periodistas de medios locales y regionales, estuvieron presentes representantes de la CUT regional, sindicatos campesinos, el Centro Cultural Pablo Neruda, Colectivo Quimantú, Comité Pro Teatro Serrano y alumnos de dos colegios de Melipilla que acudieron con sus profesores a conocer la muestra.

Sergio Romero, encargado de acoger y orientar a los visitantes, dijo que en una semana han visitado la exposición alrededor de 200 personas. “Han llegado muchas mujeres embarazadas y con niños pequeños. En general, casi todos comentan que tienen familiares o amigos que tienen -o han tenido- hijos con alguna malformación”, comentó. También le ha sorprendido la presencia y el interés demostrado por los jóvenes. Agregó que estudios recientes señalan que el 25% de los nacimientos con malformaciones u otras complicaciones que se producen en el país por efecto de la exposición a plaguicidas se ubican en la zona de Melipilla.

Posteriormente, la instalación de Luis Verdejo se trasladará a otra localidad cercana, Pomaire, con el patrocionio del Sindicato de Alfareros, Trabajadores Temporeros y Trabajadores Independientes. Y espera seguir a otras ciudades de las regiones más afectadas por el uso de agrotóxicos.