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Chile, primer país del Cono Sur donde se obliga a notificar intoxicaciones agudas producidas por plaguicidas (8/10/04)

(22/01/2005)

El gobierno chileno aprobó a fines de septiembre un reglamento del Ministerio de Salud que obliga legalmente a notificar en forma inmediata “todo caso por intoxicación aguda por plaguicidas” a la autoridad sanitaria correspondiente. Esta información deberá ser remitida mensualmente a la máxima autoridad de salud a nivel nacional.

8 de octubre de 2004, Santiago de Chile. Con las firmas del Presidente de la República, Ricardo Lagos, y del ministro de Salud, Pedro García, quedó listo para su publicación el Reglamento de Notificación Obligatoria de las Intoxicaciones Agudas con Pesticidas (Decreto Nº 88, Ministerio de Salud), una demanda persistente de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida (RAP Chile) y otras entidades preocupadas por la salud de la población y el medio ambiente.
Los fundamentos que el gobierno tomó en consideración para dictar este reglamento, único en América Latina, son las “intoxicaciones graves con resultado de muerte y hospitalización” a las que están expuestos en forma especial los trabajadores y habitantes de zonas agrícolas, y la ocurrencia de hechos de alarma pública “por la aparición de brotes de intoxicación, especialmente por aplicación aérea y debido a sospecha de daños crónicos asociados a plaguicidas”. Además, se valora que la notificación de estas intoxicaciones “servirá de base a la investigación epidemiológica que permitirá evitar otros casos y establecer medidas oportunas de prevención y control”.

Definiciones

Para efectos de este reglamento se considera que sufre intoxicación aguda por plaguicida “toda persona que después de haber estado expuesta a uno o más plaguicidas presenta en las primeras 48 horas manifestaciones clínicas de intoxicación localizada o sistémica”. O bien, quien presenta “alteraciones en pruebas de laboratorio específicas compatibles con intoxicación, luego del contacto”.
Por otra parte, se define como pesticida o plaguicida a “cualquier sustancia, mezcla de ellas o agente destinado a ser aplicado en el medio ambiente, personas, animales o plantas, con el objeto de prevenir, controlar o combatir organismos capaces de producir daños a personas, animales, plantas, semillas u objetos inanimados”. Más específicamente, señala el reglamento que “tienen este carácter productos con aptitudes insecticidas, acaricidas, nematicidas, molusquicidas, rodenticidas, lagomorficidas, avicidas, fungicidas, bactericidas, alguicidas, herbicidas, defoliantes, desecantes, fitorreguladores, coadyuvantes, antitranspirantes, atrayentes, feromonas y demás de esta naturaleza que se empleen en las actividades agrícolas, forestales, sanitarias, domésticas o veterinarias”.

Cómo notificar

Los establecimientos asistenciales y los médicos tratantes deberán proceder a la notificación inmediata a la autoridad sanitaria correspondiente frente a la sola sospecha de uno o más casos de intoxicación aguda por plaguicida. Para estos efectos tendrán que llenar un formulario del Ministerio de Salud con todos los datos que permitan registrar fidedignamente el problema, las personas afectadas, el lugar y las condiciones imperantes donde se produjo el hecho, y el agente que provocó la emergencia.
De igual manera, los laboratorios públicos y privados donde se realicen exámenes sobre efectos de plaguicidas o identificación de éstos en muestras biológicas deberán enviar semanalmente a la autoridad sanitaria regional (seremis de Salud) un listado de los exámenes con resultado positivo.
Por su parte, los seremis de Salud clasificarán los casos notificados asignándoles el carácter de “confirmado, descartado o probable”. Luego, una vez al mes, informarán de la totalidad de casos confirmados y probables de intoxicación al Ministerio de Salud, junto con los datos de estas notificaciones y el resultado de la investigación epidemiológica llevada a cabo.

Responsabilidades

La responsabilidad de las notificaciones recae en los médicos cirujanos, en el caso de consultas particulares, y en los directores de establecimientos de salud públicos y privados, tanto abiertos o como cerrados, incluyendo a los laboratorios.
En tanto, la fiscalización de que se cumpla este nuevo reglamento queda en manos de la autoridad sanitaria competente. Las infracciones serán sancionadas de acuerdo con lo dispuesto en el Libro X del Código Sanitario.
El reglamento dispone, además, que “el tratamiento de los datos obtenidos y el resultado de las notificaciones y comunicaciones (...), que se efectúan con el fin de proteger la salud de las personas y para la determinación y otorgamiento de beneficios de salud, se regirán por las normas de la ley Nº 19.628, sobre protección de la vida privada, y con el debido resguardo por parte de los funcionarios (...) del secreto profesional y del secreto estadístico establecido en la Ley Nº 17.374, obligación que no cesa por haber terminado sus actividades en ese campo”.

Noticia Fuente: http://epi.minsal.cl/epi/html/normas/decreto88.htm