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RAP-AL en el primer Congreso de SOCLA

(03/11/2007)

RAP-AL en el primer Congreso de SOCLA

Colombia, agosto de 2007.

Para RAP-AL, que en el presente año 2007 firmó un convenio de colaboración con la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (SOCLA), es un orgullo y un honor que nuestra compañera Nilda Pérez haya sido elegida vicepresidenta de la sociedad, cuyo presidente es Miguel Altieri. Durante la ceremonia de clausura del Congreso de SOCLA, Nilda recibió un homenaje público de Altieri, por sus aportes a la ciencia y a la agroecología. A continuación presentamos un completo informe de este primer congreso de la sociedad.

Del 13 al 15 de agosto de 2007 la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (SOCLA) celebró su Primer Congreso en Colombia, organizado en colaboración con la Universidad de Antioquia, la Universidad Nacional y otras instituciones académicas colombianas. Asistieron alrededor de 500 personas de 13 países entre científicos, académicos, técnicos, estudiantes, representantes de organizaciones de la sociedad civil (OSC), movimientos sociales como Vía Campesina, CLOC y MST de Brasil; organizaciones de agricultores y agricultoras, y redes regionales de ONGs que promueven alternativas agroecológicas como MAELA, IFOAM y RAP-AL. En representación de RAP-AL participaron Nilda Pérez de CEASE, Coordinadora de la Red en Cuba y Elsa Nivia de RAPALMIRA, Colombia, Coordinadora Regional.

Las redes y movimientos presentaron demandas al mundo científico y académico sobre lo que consideran son necesidades de investigación participativa, capacitación y educación, información que ayudará a SOCLA a definir una agenda de trabajo relevante para las necesidades y aspiraciones de los campesinos e indígenas de la región.

En este evento científico regional se realizaron 10 talleres de trabajo, 9 programados y uno organizado espontáneamente por un grupo de participantes de diversos países, sobre el rol del Estado y las políticas públicas en relación con la aplicación de la agroecología. En los talleres se realizó un análisis del estado del arte de la agroecología en sus diversos ámbitos, como manejo ecológico de plagas y de suelos, etnoecología y sistemas tradicionales de conocimiento, conversión de sistemas de producción, ecología económica y nuevos desafíos. Asimismo, se analizaron temas contemporáneos. Entre otros, los efectos de la globalización y los tratados de libre comercio en la agricultura, el cambio climático y sus consecuencias, el crecimiento de los cultivos transgénicos y los biocombustibles (en este caso, agrocombustibles) y sus impactos, las tendencias corporativas de la agricultura orgánica y el rol de la agroecología para asegurar la soberanía alimentaria y energética.

Elsa Nivia, coordinadora regional de RAP-AL, se refirió a los retos de la nueva agricultura, que no deben referirse sólo a productividad y competitividad, sino también a resolver y prevenir los problemas de insostenibilidad ambiental, hambre, desnutrición, enfermedades y pobreza. Explicó que la pobreza debe entenderse como una condición de vulnerabilidad económica, social, política, sanitaria y ambiental, derivada de relaciones asimétricas en diferentes contextos, determinadas en última instancia por las relaciones económicas de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas. Y sin perder de vista que la desnutrición y el hambre afectan las capacidades de desarrollo de los países de la región e incrementan la susceptibilidad de la gente a las enfermedades y a la acción de los tóxicos.

También se rechazó que el tema de los plaguicidas sea impartido en las universidades por la industria agroquímica y se recomendó que lo hagan profesionales y organizaciones conocedores y con sensibilidad social e inteligencia emocional.

Demandas de los movimientos sociales y ONGs al mundo académico agroecológico

En esta sesión de trabajo participaron como ponentes integrantes de RAP-AL, MAELA, MST de Brasil, Vía Campesina e IFOAM. Entre las recomendaciones se resumen las siguientes:

 Renunciar a la neutralidad que pretenden muchos científicos cuando defienden su derecho a investigar sin evaluar impactos. Reconocer que la ciencia no es neutral.

 Trabajar en una propuesta para incluir en el currículo académico los aspectos sociales de la agroecología, con la finalidad de que los técnicos y profesionales del agro salgan mejor formados y sensibilizados socialmente.

 Investigar y difundir el impacto de los agroquímicos en la salud de las personas y en el ambiente. Incluir en los programas curriculares estos temas.

 Desarrollar indicadores de sostenibilidad que incorporen aspectos sociales, de calidad de vida, de salud y estado nutricional de agricultores y sus familias, a la par que se evalúan indicadores de sostenibilidad ambiental en el agroecosistema.

 Estimular tesis, seminarios, investigaciones en campo con productores que están practicando la agroecología para registrar información. Fomentar una buena interacción entre productores experimentadores e investigadores.

 Innovar en metodologías de investigación participativa saliéndose del esquema clásico que invalida la investigación de organizaciones con indígenas y campesinos, ya que la ciencia agroecológica exige otra manera de realizar la investigación. Sin sacrificar el rigor científico, se debe ser capaz de investigar en los agroecosistemas reales donde incide más de una variable e involucrando a los agricultores y agricultoras.

 Formar grupos interdisciplinarios y transdisciplinarios que aborden esas investigaciones participativas, no sólo desde una disciplina o una facultad, y poniendo en práctica el diálogo de saberes.

 Trabajar no sólo el eje de la seguridad alimentaria sino el enfoque integrador de la soberanía alimentaria, con énfasis en mercados locales, certificación participativa, conservación de la diversidad biológica, equidad de género e incidencia política.

 Abrir la ciencia y la investigación a otras disciplinas y enfoques dentro de la corriente agroecológica, como las ciencias sociales y económicas, para el desarrollo de mercados, agricultura biodinámica y otras.

 Fijar posición institucional y política educativa respecto de la agroecología y la soberanía alimentaria.

 Resolver la dependencia del sector privado para hacer investigación.

 Reflexionar sobre la idea de la reconciliación de lo que es irreconciliable, como lo referente a la conviviencia de los modelos de producción cuando se busca solución a los impactos y problemas de insostenibilidad ambiental, social y económica.

 Incluir en los congresos futuros experiencias concretas de las organizaciones comunitarias y otros aspectos sociales de la agroecología.

 Rescatar y defender el Principio de Precaución al analizar los impactos de plaguicidas químicos, transgénicos y agrocombustibles.

Conclusiones generales

El congreso marcó la pauta de una nueva iniciativa regional y avanzó sobre el perfil de la agroecología como una ciencia crítica y autocrítica, que aborda las problemáticas mediante enfoques interdisciplinarios, holísticos y multicríticos en la perspectiva de varias escalas (parcela, finca, comunidad, región); que induce una investigación participativa y reconoce y valora la existencia de otros saberes (locales, tradicionales, campesinos) (SOCLA: Plan Estratégico 2007-2012).

Puede afirmarse que este primer Congreso de SOCLA fue un positivo, valioso y enriquecedor espacio de encuentro, debate y reflexión, no sólo sobre aspectos técnicos sino también sociales.

Primer doctorado en Agroecología

En este primer Congreso de SOCLA se anunció la creación del primer Doctorado Latinoamericano de Agroecología, con base en Colombia y en colaboración con la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional. Como expresó Miguel Altieri, será un doctorado con flexibilidad para estudios conjuntos con la intención de tener en cinco años una gran masa crítica, que responda a problemas y aspiraciones de nuestros campesinos.

Primera asamblea de SOCLA

El 15 de agosto de 2007, inmediatamente después del Primer Congreso, SOCLA realizó su primera asamblea. Se ratificó que el principal objetivo de SOCLA es promover el desarrollo de la ciencia agroecológica como base científica, técnica y metodológica necesaria para una estrategia de desarrollo rural sostenible, que privilegie la soberanía alimentaria, la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad. Y además, que empodere a las comunidades rurales en América Latina.

En esta asamblea se nombró la primera Junta Directiva para un período de dos años, quedando integrada de la siguiente manera: presidente, Miguel A Altieri; vicepresidenta, Nilda Perez, coordinadora de RAP-AL en Cuba; secretaria, Clara Nicholls (Colombia) y tesorero, Martin Praeger (Colombia).

Los vocales son Pedro Urbina, de Venezuela; Fernando Funes, de Cuba; René Montalba, de Chile; Mariana Marasas, de Argentina; Santiago Sarandon, de Argentina; Julio Sánchez, de México; Dana Avila Lozano, de Venezuela y Ana Cecilia Galvis, de Colombia.

Para RAP-AL, que en el presente año 2007 firmó un convenio de colaboración con SOCLA, es un orgullo y un honor que nuestra compañera Nilda Pérez haya sido elegida como vicepresidenta de la sociedad. Además, durante la ceremonia de clausura del Congreso recibió un homenaje público presentado por Miguel Altieri, por sus aportes a la ciencia y a la agroecología. Nuestras sinceras congratulaciones por estos merecidos reconocimientos y nuestro compromiso de apoyo a su gestión en SOCLA.