Noticias | Noticias Antiguas | Comunicados Antiguos

Share |
Noticias

Brasil importa agrotóxicos prohibidos en otros países

(25/08/2008)


Sao Paulo, 23 de agosto de 2008. En los siete primeros meses de 2008 Brasil importó más de 6.000 toneladas de plaguicidas prohibidos en los países que los produjeron. Son los casos del herbicida paraquat y del insecticida paratión metílico, entre otros agrotóxicos, cuyo uso ha sido vetado en la mayor parte de los países europeos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las agencias ambientales de la Unión Europea y Estados Unidos esos plaguicidas pueden causar problemas en el sistema nervioso, cánceres y daños al sistema reproductivo.

No deja de ser sintomático que mientras la Justicia brasileña prohibía a ANVISA (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) continuar haciendo evaluaciones toxicológicas de los agrotóxicos comercializados en el país, Brasil ya había importado a julio de este año más de 6.000 toneladas de sustancias químicas prohibidas en sus países de origen. Esas sustancias son usadas para fabricar cerca de cien agrotóxicos utilizados en cultivos de frutales, frijoles, granos, papa y café, entre otros.

Estudios efectuados en los últimos años llevaron a otros países, principalmente europeos, a prohibir determinados principios activos. Por su parte, ANVISA decidió reevaluar este año el registro de nueve de ellos, que constituyen la base de 99 productos agrotóxicos que se comercializan en el mercado. Pero en el pasado mes de agosto este proceso fue suspendido por una decisión preliminar del juez Waldemar Claudio de Carvalho, de la 13ª Corte de Justicia Federal del Distrito Federal, en favor de SINDAG (Sindicato das Indústrias de Defensivos Agrícolas). Este sindicato argumenta que el procedimiento adoptado por ANVISA no daba derecho a los fabricantes a una amplia defensa.

José Roberto da Ros, vicepresidente ejecutivo de Sindag, afirma que algunos países pueden haber cancelado el registro de algunos plaguicidas “por haber encontrado un producto similar más barato, y no por cuestiones toxicológicas”.

Importaciones

Datos de SISCOMEX (Sistema Integrado de Comercio Exterior) registra un fuerte crecimiento en los primeros siete meses de este año de la cantidad de agrotóxicos que Brasil importa de países donde éstos son prohibidos. Esto, en relación a las importaciones efectuadas el 2006.

Un ejemplo de este fenómeno es el paraquat, herbicida permitido en los cultivos de paltos (aguacates), piña (ananás), algodón, arroz, banana, papas, betarragas, cacao, café, caña de azúcar, coco, frijoles, maíz, soja, sorgo, trigo y uva, entre otros. Brasil importó 82 toneladas de paraquat en 2006, año en que fue prohibido en la Unión Europea debido a la sospecha de ser cancerígeno. Hoy, los registros del año 2008 –hasta el mes de julio- muestran que el país compra una cantidad 311 veces mayor a países como Reino Unido y Dinamarca (donde también está vetado).

Otro caso que involucra a un agrotóxico importado por Brasil ganó espacio recientemente en la prensa danesa. Se trata del paration metílico, que está prohibido en Dinamarca desde 2005. Sin embargo, volvió a ser exportado este año a Brasil, después de dos años de interrupción. Actualmente en Dinamarca se estaría presionando al fabricante por esta aparente contradicción.

"A mí se me informó que Dinamarca está exigiendo que la empresa que produce paration metílico retire la acción interpuesta en la Justicia brasileña (contra la evaluación de ANVISA), porque ellos no permiten el uso de este plaguicida en su país”, afirma Agenor Álvares, ex ministro da Salud y director de la Agencia.

A juicio del ex ministro, la suspensión judicial que afecta a ANVISA es una “decisión totalmente equivocada”, que “retarda un proceso que para nosotros es vital. El papel de la Agencia es investigar qué tipo de daño puede causar un determinado agrotóxico a la población”. Agregó que el juez tomó esa decisión con información “de apenas una de las partes, de la parte cuyo interés mayor es de carácter económico”.

También China aumentó la exportación de agrotóxicos a Brasil después de las prohibiciones en otros países. Sin embargo, aunque se comprobara que alguno de esos productos causan daño a la salud de la población, ANVISA no podría eliminarlo de la lista de importaciones debido al fallo judicial preliminar.

Agenor Álvares criticó que en algunos países y en muchos negocios del área de los agrotóxicos prevalece una ética “de la pillería” (o “del malandrín”). Esto es, “vender plaguicidas allá que hacen mal acá”.

Por su parte, José Roberto da Ros, vicepresidente ejecutivo de SINDAG, afirma que el cuestionamiento que esta entidad hace a ANVISA no se refiere a los análisis que efectúa la agencia, sino a que en sus resoluciones “no nos da un amplio derecho a defensa y permite que las decisiones se tomen sin habernos consultado”. Agrega que la agencia reguladora está proponiendo ahora un nuevo procedimiento que será evaluado por el sindicato.

Ros sostiene que, antes de eliminar un agrotóxico, es preciso verificar si tiene un sustituto, “ya que la mayor parte de la agricultura brasileña hace uso de estas sustancias. El endosulfán, por ejemplo, es uno de los pocos productos que controlan la broca del café”. En su opinión, en estos casos se deben realizar acciones para minimizar el riesgo de intoxicación de los trabajadores y consumidores, en vez de la simple prohibición.

(Información enviada por Jaime Weber, de CAPA/ RAP-AL Brasil)
Noticia Fuente: Folha de São Paulo, São Paulo, 23 de agosto de 2008.