PAN Internacional: Tiempos de pandemia y la necesidad de un mundo saludable para todos

Pesticide Action Network, julio de 2020/ Susan Haffmans / Recuperando el futuro de la alimentación y la agricultura en tiempos de pandemia. Los últimos meses nos han mostrado lo importante que es en la actualidad “Un mundo saludable para todos”; ese justamente es nuestro lema como Red internacional de Acción en Plaguicidas, PAN International 

Durante meses, la gente de todo el mundo ha estado haciendo sus mejores esfuerzos para enfrentar las consecuencias de la pandemia de COVID-19. Mientras en algunos países se está experimentando una relajación gradual de las restricciones de desplazamiento y la gente está experimentando un regreso a algún tipo de normalidad, hay otras regiones donde continúan las altas tasas de contagio y morbilidad.

En nuestras oficinas de la Red de Acción en Plaguicidas, (PAN por sus siglas en inglés) de todo el mundo, hemos tenido diferentes experiencias durante la crisis. Nos llena de tristeza el sufrimiento del que hemos sido testigo. Pero también estamos impresionados por la gran voluntad de ayudar y la solidaridad de la gente en todo el mundo.

Ayuda mutua en todo el mundo

También nos apoyamos entre nosotros y nuestros asociados dentro de la Red de Acción en Plaguicidas. Nuestros colegas de PAN ASIA Pacífico están colaborando para mitigar las consecuencias de la crisis en la seguridad alimentaria y en  la sobrevida de millones de trabajadores rurales  de las comunidades más afectadas. Ellos han estado apoyando a los trabajadores agrícolas que están especialmente impactados por la crisis, demandando que se respeten los derechos laborales de los trabajadores migrantes.  También lanzaron una campaña COVID-19 para exponer la verdadera situación a través de “Conversaciones sobre Alimentación y Derechos”, una serie de entrevistas con los miembros de PANAP para destacar lo que están viviendo las comunidades rurales en cuanto a la seguridad alimentaria y los derechos humanos.

En África, miles de productores de algodón orgánico han invertido en semillas y trabajado duramente durante meses para producir el mejor algodón sin usar plaguicidas dañinos. Como las cadenas de abastecimiento de la industria textil han sido alteradas por la pandemia, nuestros colegas de la red de PAN en Reino Unido y África están trabajando juntos para encontrar soluciones para estos productores agrícolas y sus familias, lo cual incluye cambiar la producción de algodón de exportación, por producción de alimentos para las comunidades locales.

PAN África interviene precisamente en esto, haciendo conciencia sobre la necesidad de generar entre los países de África Occidental  un sistema alimentario con resiliencia, especialmente de cara a la pandemia. Nuestros colegas de Senegal están apoyando a los productores campesinos a medida que ellos implementan modos de producción agrícola más resilientes y sustentables, lo cual también aumenta la producción y al mismo tiempo aumenta el ingreso de los productores agrícolas.

La agroecología construye resiliencia

Ya se sabe que los métodos agroecológicos de cultivo son más resilientes de cara a los impactos del cambio climático. Varios sistemas de producción, tales como los cultivos de algodón orgánico cuya producción de algodón se hace en rotación con otros cultivos, como hibiscos, fonio, un grano antiguo muy fino (digitaria exilis), castaña de cajú y sésamo, están demostrando también ser más resilientes frente a esta crisis. Cuando el mercado para algunos de estos productos de exportación ha colapsado repentinamente, las familias han tenido la capacidad de cambiar rápidamente su foco hacia la producción de cultivos alimentarios.

De cara a las alteraciones del sistema alimentario creadas por la pandemia, la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina, RAP-AL, se ha volcado a enfocarse en la promoción de la producción local que use prácticas agroecológicas, a través de programas de radio, videos, afiches, webinars, materiales escritos e incluso redes telefónicas. RAP-AL ha producido una serie de video talleres destinados a estimular la producción de alimento en las áreas urbanas y también la autoproducción de semillas. 

Mientras tanto, los miembros de PAN de Norteamérica (PANNA) de Estados Unidos, están trabajando para asegurar que las ayudas federales de emergencia lleguen a los productores campesinos que están produciendo alimentos y no sean desviadas por el camino hacia las grandes corporaciones del agronegocio. Están trabajando con sus asociados para apoyar inversiones en sistemas alimentarios más resilientes, lo cual incluye suelos saludables y producción de alimentos a nivel local. También están llamando la atención hacia los riesgos específicos que sufren los trabajadores agrícolas en la pandemia, y están comprometidos a reducir las injusticias sistémicas que están en la raíz de nuestro sistema alimentario y agrícola.

Un sistema injusto y riesgoso

Ya sea en Norteamérica, América Latina, África, Asia, o Europa, en todo el mundo la pandemia COVID-19 ha expuesto las debilidades de nuestro sistema alimentario industrial. Las granjas de crianza industrial de animales, criticadas desde hace tiempo por las malas condiciones en que se mantiene a los animales y por las enormes cantidades de medicamentos que utilizan, son observadas ahora por el público.

Desde Alemania en Westfalia, hasta los estados de Minnesota, Iowa o Arkansas, esos gigantescos mataderos están registrando altas tasas de infección entre quienes tienen empleos precarios y viviendas deficientes. Otros trabajadores que eran casi invisibles para la sociedad en el pasado, tales como los migrantes que trabajan en la ciudad y el campo, repentinamente han sido reconocidos como “importantes para el sistema” o “trabajadores esenciales” durante la crisis.

La pandemia ha revelado lo mal que se trata a estos trabajadores, que a menudo no tienen contrato ni seguridad social, y frecuentemente están expuestos a plaguicidas altamente peligrosos, con salarios mínimos y alojamientos deficitarios en los campos, plantaciones e invernaderos del mundo, trabajando duro para proveernos de alimentos.

Ahora se espera que muchas cosas cambien. Como representantes de la sociedad civil, en PAN estamos comprometidos a trabajar para  hacer realidad el contar con un sistema agrícola y alimentario más justo.

Avanzar y no retroceder

Esto incluye que en la red de PAN resistamos los intentos de ampararse en la pandemia para demorar, diluir o sabotear las reformas necesarias para la protección del ambiente, la biodiversidad y las políticas públicas sobre agricultura.

RAP-AL está trabajando activamente para bloquear la entrada de nuevos cultivos transgénicos en Chile, para reducir la importación de plaguicidas en Argentina, en Costa Rica, en alternativas al uso de plaguicidas, en México para que se mantenga la negativa a la importación de glifosato.  PANNA está combatiendo los intentos de hacer más laxas las regulaciones sobre plaguicidas en Estados Unidos, intentos que se han acelerado durante la pandemia. A lo largo de la red, estamos apoyando esfuerzos liderados por nuestros colegas de PAN Reino Unido para asegurar que las regulaciones sobre plaguicidas del Reino Unido no se vean penosamente debilitadas debido al “Brexit” al dejar de ser miembros de la Unión Europea.

Pero también hay buenas noticias. Junto a PAN de India, estamos celebrando la noticia de la prohibición de 27 plaguicidas altamente peligrosos (PAP) en ese país. En Europa, estamos participando en la iniciativa de los ciudadanos europeos llamada “Salva a las Abejas y los Agricultores”, en colaboración con muchas organizaciones amigas y otros apoyos. Estamos haciendo presión para que la Unión Europea (UE) inicie un cambio real – dejar de lado el uso de plaguicidas y avanzar hacia los cultivos agroecológicos –y entregue orientaciones y asesoría a los agricultores para hacer la transición. Todos los ciudadanos de la UE pueden demandar esto con su voto.

La “Estrategia del Campo al Tenedor” para generar un sistema alimentario amigable, y la nueva Estrategia de Biodiversidad de la Unión Europea también nos dan esperanza. Ambas persiguen como objetivo reducir en un 50% el uso de plaguicidas químicos y el riesgo asociado a ello, remplazándolos por métodos agroecológicos y estimulando el desarrollo de un área de agricultura orgánica en la Unión Europea, con el objetivo de lograr que en 2030, un 25% de la superficie total de cultivos sea cultivada de forma orgánica.

Necesitamos en forma urgente  salir de la dependencia de plaguicidas químicos para ir hacia sistemas de cultivos agrícolas más diversos que no incluyan la explotación de los trabajadores. Debemos dejar a las futuras generaciones un ambiente que no les genera enfermedades, en el cual haya suelos sanos y bastante biodiversidad, que permitan tener buenas cosechas y un buen vivir.

Coordinadores regionales de PAN

Javier Souza, RAP-AL América Latina

Ndeye Maïmouna Diene, Pan Africa

Sarojeni V. Rengam, PAN Asia Pacífico

Keith Tyrell, PAN Reino Unido, PAN UK

Susan Haffmans, PAN Alemania

Kristin Schafer, PAN Norte América

María Elena Rozas, Oficina de Comunicaciones y Administración de RAP-AL

Pesticide Action Network (PAN) es una red de más de 600 organizaciones, instituciones e individuos no gubernamentales participantes en más de 90 países que trabajan para reemplazar el uso de plaguicidas peligrosos con alternativas ecológicamente racionales y socialmente justas. PAN fue fundada en 1982 y tiene cinco Centros Regionales independientes en América Latina, África, Asia Pacífico, Europa y Norteamérica, y colaboradores que implementan sus proyectos y campañas.

 

 

Clase número 15 del taller online sobre huerta agroecológica. Ing Agr Javier Souza Casadinho, Cetaar/RAP-AL /

 

Foto: Foro Transgénicos, mitos y verdades, 2 de julio de 2020

Foro: ¿Por qué México se suma a la prohibición del glifosato? Junio de 2020.

Foto: Casa de semillas, Merlo, Argentina.