2 de septiembre de 2026/ PAN INTERNACIONAL/ El nuevo estudio «Intoxicaciones agudas accidentales por plaguicidas en todo el mundo: reevaluación de la carga laboral y no laboral» publicado en *Frontiers in Public Health* revela que más de 400 millones de agricultores y agricultoras, así como trabajadoras y trabajadores agrícolas de todo el mundo, sufren intoxicaciones agudas por plaguicidas cada año. Esta cifra no tiene en cuenta a los 84 millones de niños que trabajan en el sector agrícola mundial, que son aún más vulnerables a los productos químicos tóxicos que los adultos, ni a las familias rurales expuestas a la deriva de la pulverización y a la contaminación ambiental. Es urgente actuar para eliminar los plaguicidas más tóxicos de la agricultura y sustituirlos por alternativas más seguras.
Los agricultores y los trabajadores agrícolas se ven expuestos a los plaguicidas principalmente durante la preparación y la aplicación de estos productos, así como al entrar en contacto con los cultivos tratados y con el material o la ropa contaminados. Los agricultores también pueden consumir alimentos muy contaminados. Se habla de intoxicación aguda por plaguicidas para referirse a cualquier enfermedad o efecto sobre la salud que se produzca poco tiempo después de la exposición (por ejemplo, en las 48 horas siguientes); entre los síntomas que se observan con frecuencia se encuentran dolores de cabeza, náuseas, vómitos y erupciones cutáneas. Cabe señalar que una exposición repetida a lo largo del tiempo puede no provocar síntomas inmediatos, pero puede dar lugar a enfermedades muy graves.
El estudio reveló que el mayor número de casos de intoxicación no mortal se registraba en el sur de Asia, seguido del sudeste asiático y África Oriental. La incidencia nacional más elevada se dio en Burkina Faso, donde casi el 84 % de los agricultores y trabajadores agrícolas sufrían cada año intoxicaciones agudas accidentales por plaguicidas.
Se calcula que el número total de fallecimientos en todo el mundo por intoxicaciones accidentales con plaguicidas ronda las 11 000 muertes al año. Casi el 60 % de ellas se produjeron en un solo país, la India, lo que, según los investigadores, pone de manifiesto graves problemas relacionados con el uso de plaguicidas.
«Una nueva y minuciosa investigación ha revelado que casi el 50 % de los agricultores y agricultoras así como trabajadoras y trabajadores agrícolas de todo el mundo sufren cada año intoxicaciones agudas por plaguicidas. Las deficiencias sistémicas en la recopilación de datos han ocultado esta crisis mundial de salud pública. La falta de notificación sigue siendo generalizada, debido al acceso limitado a la asistencia sanitaria y a la falta de formación clínica o de sistemas para reconocer o registrar las intoxicaciones por plaguicidas. Ahora que se ha puesto de manifiesto la magnitud del sufrimiento, hay que apoyar a los agricultores para que puedan acceder a alternativas más seguras que protejan su salud y la de sus familias». Dra. Sheila Willis, directora de Programas Internacionales de Pesticide Action Network UK.
Cuando se comercializan y venden plaguicidas altamente peligrosos como productos de uso cotidiano, la intoxicación generalizada es una consecuencia inevitable. Culpar a los agricultores por los daños causados por los plaguicidas supone trasladar injustamente toda la responsabilidad a personas que operan bajo graves limitaciones económicas y prácticas. A menudo, los agricultores contratados están obligados por ley a utilizar determinados insumos químicos, mientras que los productores dependen en gran medida del asesoramiento de los representantes de las empresas agroquímicas debido a la falta de orientación agroecológica independiente. Además, el equipo de protección individual suele ser demasiado costoso y poco práctico en climas cálidos.
La pesada carga que suponen las intoxicaciones accidentales no mortales por plaguicidas, especialmente para los agricultores y los trabajadores agrícolas, pone de manifiesto el sesgo actual de las políticas, que se centran únicamente en las muertes, así como la necesidad de abordar con mayor seriedad el problema general de las intoxicaciones por plaguicidas en las políticas y normativas internacionales y nacionales.
La aplicación de la recomendación del Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de eliminar progresivamente los plaguicidas de alto riesgo (HHP), así como la Meta A7 del Marco Global sobre Productos Químicos para eliminar dichos plaguicidas de aquí a 2035, podría reducir significativamente la carga que supone el uso indebido de plaguicidas (UAPP).
Javier Souza Casadinho, coordinador regional de RAP-AL,PAN América Latina, declaró: «En América Latina, el uso de plaguicidas —incluidos los prohibidos en Europa— ha aumentado drásticamente en los últimos 25 años, a raíz del desarrollo de monocultivos con semillas modificadas genéticamente. No solo están expuestos los agricultores y los trabajadores, sino también las familias que viven cerca de los campos que han sido fumigados. Los niños, en particular, son los más afectados en lo que respecta a su salud, dado el impacto que estos plaguicidas tienen en el sistema endocrino. La agroecología es el camino a seguir para reducir —y, en última instancia, eliminar— el uso de plaguicidas, al tiempo que se producen alimentos saludables».
«Las mujeres africanas corren un mayor riesgo de exposición a los plaguicidas debido a su intensa participación en las labores agrícolas, el deshierbe y la cosecha. A menudo carecen de equipo de protección, formación en materia de seguridad y control sobre los recursos, lo que da lugar a problemas de salud agudos y crónicos que también pueden poner en peligro a los fetos o a los lactantes. Además, aunque estuvieran disponibles, no se suele optar por el equipo de protección debido al clima cálido que impera durante todo el año», afirmó la Sra. Dorah Swai, coordinadora de PAN para África anglófona.
«El elevado número de intoxicaciones accidentales no mortales por plaguicidas pone de manifiesto que no basta con centrarse, como se suele hacer, en las muertes. Por el contrario, es necesario adoptar un enfoque más integral del problema de las intoxicaciones por plaguicidas y mejorar las medidas internacionales y nacionales para su seguimiento y prevención», afirmó el Susan Haffmans, asesora principal en materia de plaguicidas y cooperación internacional de PAN Alemania. «Ya no podemos seguir aceptando que quienes trabajan en el campo y cultivan nuestros alimentos estén expuestos a plaguicidas nocivos y enfermen. Los nuevos hallazgos ponen de relieve la urgencia de promover la protección de los cultivos sin productos químicos y de prohibir los plaguicidas altamente peligrosos».
«Nos preocupa, aunque no nos sorprende, que el sur y el sudeste de Asia encabecen la lista de regiones con el mayor número estimado de intoxicaciones agudas no mortales», afirmó Sarojeni Rengam, directora ejecutiva de PAN Asia-Pacífico. «Cada día tenemos pruebas del sufrimiento agudo y crónico que padecen los agricultores, los trabajadores agrícolas, las mujeres y las comunidades rurales de nuestra región. Sin embargo, lo que a menudo se pasa por alto es que ésta es también una región rica en conocimientos, experiencia y habilidades de los agricultores en materia de agroecología. En toda Asia, las comunidades están demostrando que los sistemas alimentarios sostenibles y libres de plaguicidas no solo son posibles, sino que ya están siendo puestos en práctica y reforzados por los propios agricultores».
«Las mayores empresas de plaguicidas del mundo —Syngenta, Bayer/Monsanto, Corteva y BASF— producen algunos de los plaguicidas más peligrosos del planeta», afirmó Allison Davis, directora ejecutiva de PAN North America. «Mientras estas empresas obtienen cada año enormes beneficios gracias a la promoción y venta agresivas de pesticidas peligrosos, son los agricultores y los trabajadores del Sur Global quienes asumen los costes y pagan con su salud y sus vidas. Al permitir que estas empresas vendan productos químicos que a menudo están restringidos o prohibidos en sus propios países, nuestros gobiernos han incumplido por completo su deber de proteger y defender el derecho humano universal a la salud».
La revisión sistemática titulada «Intoxicaciones agudas accidentales por plaguicidas en todo el mundo: reevaluación de la carga laboral y no laboral» incluye datos sobre intoxicaciones de un total de 139 países seleccionados, entre los que se encuentran 62 países analizados en 214 artículos científicos y 77 países cuyos datos proceden de la Base de Datos de Mortalidad de la OMS. La mayoría de los estudios se centraron en las intoxicaciones laborales, en particular las de agricultores y trabajadores agrícolas. La revisión incluyó datos del periodo comprendido entre 2006 y 2023.
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Disponibles para entrevistas:
Sarojeni Rengam, PAN Asia Pacific – sarojeni.rengam@panap.net
Javier Souza, PAN Latin America (Spanish) – javierrapal@yahoo.com.ar
Maimouna Diene, PAN Africa (French) – maimounadiene@pan-afrique.org
Dorah Swai, PAN Anglophone Africa – swaidorah@yahoo.com
Emily Marquez, PAN North America – emily@panna.org
Sheila Willis, PAN UK – sheila@pan-uk.org
Peter Clausing, PAN Germany – peter.clausing@pan-germany.org
La Red de Acción en Plaguicidas Internacional (PAN) es una coalición mundial formada por más de 600 organizaciones no gubernamentales, instituciones y particulares de 90 países, que trabajan para sustituir los plaguicidas peligrosos por alternativas ecológicamente sostenibles y socialmente justas. Fundada en 1982, la PAN lucha por acabar con la dependencia de los plaguicidas peligrosos y por lograr la salud, la resiliencia y la justicia en la alimentación y la agricultura. PAN defiende la agroecología como una solución eficaz frente a los efectos negativos de la agricultura intensiva en productos químicos y las crisis planetarias y sociales que se entrecruzan: el caos climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación y el deterioro de la salud pública. PAN enmarca su labor en un enfoque basado en los derechos que da prioridad a la agroecología, la soberanía alimentaria y la justicia climática. Puedes encontrar más información en http://pan-international.org.






