Red mundial, PAN, felicita a los países por la eliminación gradual de plaguicidas altamente peligrosos e insta a la FAO a comprometerse a su eliminación mundial para el 2030

16 de junio de 2022/ La red internacional Pesticide Action Network (PAN) felicita hoy a los países que avanzan para prohibir los plaguicidas altamente peligrosos (PAP) que están dañando a las personas y al medio ambiente, con motivo de la publicación de la sexta edición de la Lista Consolidada Internacional de Plaguicidas Prohibidos de PAN. La lista de prohibiciones proporciona una base para la acción política, proporcionando una larga lista de plaguicidas que muchos países han encontrado demasiado peligrosos para su uso y para los cuales han encontrado alternativas.

Esta nueva lista consolidada de plaguicidas peligrosos se presenta mientras se reúne la Conferencia de las Partes de 2022 de los Convenios de Basilea, Róterdam y Estocolmo (BRS por sus siglas en inglés), en la que se discute  enlistar algunos de estos plaguicidas. Mientras que el Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) celebra su 170º período de sesiones, PAN International también hace un llamado a los Estados Miembros del Consejo de la FAO para que avancen urgentemente en el objetivo de eliminar gradualmente los PAP a nivel mundial para 2030.

La última edición de la lista de PAN incluye la adición de 73 nuevos ingredientes activos de plaguicidas recientemente prohibidos por los gobiernos en al menos uno de 168 países, debido a las amenazas a la salud humana y / o el medio

ambiente.  La Unión Europea y el Reino Unido una vez más obtuvieron la puntuación más alta con el mayor número de plaguicidas prohibidos (464 *), seguidos por Turquía (212) y Arabia Saudita (201), que prohibieron más de 200 plaguicidas utilizados actualmente. Brasil (133) es el país más destacado de América Latina (por las prohibiciones hechas en gobiernos anteriores N. del T). Indonesia (62) y Camboya (60) obtuvieron la puntuación más alta en Asia, pero la región está muy por detrás.

A pesar de estas buenas noticias, existe una necesidad urgente de que todos los países tomen medidas enérgicas para prohibir los plaguicidas más peligrosos, especialmente en Asia, África y América Latina, donde se utilizan la mayoría de estos plaguicidas. La reciente revisión de la intoxicación aguda no intencional por plaguicidas (UAPP por sus siglas en inglés) encontró que el 44% de la fuerza laboral agrícola mundial sufre intoxicación aguda por plaguicidas cada año. El porcentaje de agricultores y trabajadores agrícolas que se envenenan cada año aumenta considerablemente al 51% para el sudeste asiático y casi al 65% para el sur de Asia, lo que se correlaciona con el fracaso de muchos países asiáticos para prohibir los plaguicidas que causan los problemas.

“Es alentador que 39 países hayan prohibido el clorpirifós antes de la esperada inclusión de este plaguicida altamente tóxico en el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes para una prohibición mundial. Se anticipa que, para el próximo año, es probable que muchos más países lo hayan prohibido”, dijo la dra. Meriel Watts, directora de Política y Ciencia de PAN Asia Pacífico. El clorpirifós está relacionado con el daño cerebral y es especialmente tóxico para los niños.

Otras prohibiciones notables son la prohibición del glifosato en Sri Lanka, lo que eleva a cuatro el total de países que han prohibido el herbicida ampliamente utilizado relacionado con el cáncer y otras enfermedades. El paraquat, el más tóxico de todos los herbicidas en uso, ahora está prohibido por al menos 58 países.

El Consejo de la FAO, en 2006, recomendó una prohibición progresiva de los PAP. La FAO, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzaron a desarrollar un Plan de Acción Mundial sobre los PAP; sin embargo, hay poco progreso en este plan para que la comunidad internacional elimine los PAP e introduzca alternativas.

“Durante mucho tiempo instituciones internacionales como el PNUMA, la FAO y el Enfoque Estratégico para la Gestión de Productos Químicos a nivel Internacional (SAICM) han reconocido que se necesita una acción mundial para abordar los problemas de salud y ambientales causados por los PAP. La Lista de Prohibiciones muestra que, aunque algunos países han tenido un buen comienzo, muchos otros tienen un largo camino por recorrer. Necesitamos voluntad política para implementar una estrategia clara de eliminación con el objetivo de prohibir los PAP en la agricultura para 2030”, dijo Keith Tyrell, presidente de PAN  Internacional y director de PAN UK.

Los esfuerzos mundiales para prohibir y eliminar gradualmente los PAP también se ven socavados por la creciente influencia corporativa en las Naciones Unidas, como lo ejemplifica la asociación entre la FAO y la asociación de la industria de plaguicidas CropLife International.  En nombre de 430 organizaciones de la sociedad civil y de los pueblos indígenas de 69 países, PAN International presentó una carta de apelación a los miembros del Consejo de la FAO antes de su reunión. En la carta, se solicitó al Consejo de la FAO que ordenara al director general de la FAO que rescindiera la asociación de la agencia con CropLife, siguiendo las recomendaciones hechas por el Relator Especial de la ONU, Michael Fakhri, durante el 49º sesión del Consejo de Derechos Humanos. PAN y otras 10 organizaciones mundiales de la sociedad civil y de los pueblos indígenas. también se presentó un informe breve a los Estados Miembros de la FAO sobre el conflicto de interés y la incompatibilidad de la asociación de la FAO con CropLife.

Marcia Ishii, Científica Senior y Coordinadora Regional de PAN Norteamérica, explicó: “La FAO debe liderar el camino tomando medidas decisivas para eliminar los PAP a nivel mundial y respaldar el creciente deseo entre los Estados Miembros de hacer la transición a la agroecología, un enfoque que permite a los agricultores, trabajadores y comunidades crear sistemas alimentarios y agrícolas saludables y resistentes al clima sin el uso de plaguicidas tóxicos. Sin embargo, mientras la FAO busque asociaciones con las compañías de plaguicidas más grandes del mundo, como se detalla en el Informe de PAN presentado a los Estados Miembros la semana pasada, la organización fracasará por completo en brindar el tipo de liderazgo visionario y responsable que el mundo necesita”.

“Muchos plaguicidas altamente peligrosos están prohibidos en Europa, porque se consideran demasiado peligrosos para las personas y el medio ambiente. Sabemos que los plaguicidas altamente peligrosos amenazan una variedad de derechos humanos, incluido el derecho a la salud, al agua limpia y a una vida digna. Pero a pesar de esto, la exportación de plaguicidas prohibidos al Sur Global es una práctica común. Por lo tanto, hacemos un llamado a todos los países exportadores para que cumplan con sus obligaciones en materia de derechos humanos y dejen de exportar estos plaguicidas altamente peligrosos”, dijo Susan Haffmans, asesora senior de PAN Alemania.

“Una gran proporción de plaguicidas clasificados como ‘extremadamente peligrosos’, la mayoría de los cuales están prohibidos en la Unión Europea, todavía se comercializan en otras partes del mundo, particularmente en África. Estos productos conllevan altos riesgos para la salud de los agricultores y tienen consecuencias nocivas para la agricultura y la biodiversidad. Estos plaguicidas químicos todavía se utilizan en Costa de marfil, Burkina Faso, Marruecos y, más ampliamente, en África, a pesar de que se consideran tóxicos para la salud humana y el medio ambiente. Si bien algunos tomadores de decisiones no saben lo suficiente sobre los impactos de estos productos, aquellos que son conscientes de sus efectos y aún permiten que estos productos ingresen a los mercados nacionales están poniendo voluntariamente nuestras vidas en peligro”, dijo Maimouna Diene, Coordinadora Regional de PAN África.

Por su parte Javier Souza, Coordinador Regional de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (RAP-AL), señaló que: “El uso continuo de Plaguicidas Altamente Peligrosos en las actividades agrícolas y a nivel doméstico, por ejemplo, en mascotas y para el manejo de insectos vectores de enfermedades, es una afrenta a la salud socioambiental ya que repercute en todos los seres vivos. No estamos condenados a usar estos plaguicidas. Por el contrario, la agroecología es un paradigma para producir alimentos sanos y saludables a un costo menor que el uso de plaguicidas, y, sobre todo, sin impacto ambiental. La FAO y los gobiernos deben apoyar, con información y otras políticas públicas, la transición hacia otros sistemas agroalimentarios capaces de producir alimentos para todos, respetando la soberanía alimentaria y todos los derechos humanos, adaptándose al cambio climático”.

*La cifra de 464 para la Unión Europea y el Reino Unido está constituida de la siguiente manera: 195 plaguicidas prohibidos + 269 plaguicidas específicamente “no aprobados” que son plaguicidas altamente peligrosos (PAP) y/o prohibidos por otro país. Para obtener más información, consulte la Nota explicativa.

Para mayores referencias comunicarse con:

Dr. Meriel Watts, PAN Asia Pacífico, meriel@merielwatts.net

Susan Haffmans, PAN Alemania, susan.haffmans@pan-germany.org

Javier Souza Casadinho, PAN Latinoamérica, javierrapal@yahoo.com.ar

Keith Tyrell, PAN Reino Unido, keith@pan-uk.org

Maimouna Diene, PAN África maimounadiene@pan-afrique.org