México, 31 de diciembre de 2020. El último día del año se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto Presidencial por el que se establecen las acciones que deberán realizar las dependencias y entidades que integran la Administración Pública Federal, en el ámbito de sus competencias, para sustituir gradualmente el uso, adquisición, distribución, promoción e importación de la sustancia química denominada glifosato y de los agroquímicos utilizados en nuestro país que lo contienen como ingrediente activo, por alternativas sostenibles y culturalmente adecuadas, que permitan mantener la producción y resulten seguras para la salud humana, la diversidad biocultural del país y el ambiente.
“La publicación de este decreto de sustitución gradual del glifosato hasta la completa eliminación de su uso en el 2024 es un triunfo para las organizaciones que venimos impulsando un cambio de política para la prohibición gradual de los plaguicidas altamente peligrosos en México y la promoción de alternativas agroecológicas”, señaló Fernando Bejarano, Director de la Red de Acción en Plaguicidas y Alternativas en México (RAPAM). Además, agregó, “Continuaremos en nuestra demanda para que de manera inmediata se cancelen los usos para el uso como desecante y para fines no agrícolas mientras se establecen las cuotas de importación para uso agrícola. Como parte de la Campaña sin Maíz no hay Maíz celebramos también que el decreto requiere que a más tardar en el primer semestre de 2023 se promuevan las reformas legales para evitar no solo el uso del glifosato sino también del maíz genéticamente modificado en México; y que las autoridades competentes revoquen y se abstengan de dar permisos para la siembra de maíz transgénico, como medida que contribuye a la seguridad y soberanía alimentaria, para proteger al maíz nativo, la milpa y la riqueza biocultural”, añadió.
Continue reading






PAN Internacional, 9 de diciembre de 2020. A nivel mundial los envenenamientos han pasado de 25 millones en 1990 a 385 millones hoy. En un estudio exhaustivo publicado hoy en la revista BMC Public Health, los científicos informan que las intoxicaciones por plaguicidas en granjas de todo el mundo han aumentado dramáticamente desde la última evaluación global realizada hace 30 años. Sobre la base de una evaluación de los datos disponibles de intoxicación aguda en países de todo el mundo, los investigadores concluyen que hay alrededor de 385 millones de casos de intoxicaciones agudas cada año, frente a un estimado de 25 millones de casos en 1990.
América Latina y el Caribe, 3 de diciembre de 2020/ El pasado 3 de diciembre, en el marco del Día Mundial del No Uso de Plaguicidas, que conmemora el desastre de Bhopal (India), miembros de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina, analizaron en un foro internacional virtual, los impactos de los plaguicidas en América Latina. Javier Souza, agrónomo, coordinador regional de RAP-AL, y académico de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, llamó a los gobiernos de la región a llevar adelante políticas públicas que impidan daños a la salud y el ambiente como los derivados de la explosión de una fábrica de plaguicidas en Bhopal un 3 de diciembre de 1984, hecho que no considera un “accidente” sino el resultado de la inexistencia de fiscalización y normas adecuadas, comparables con las regulaciones laxas que existen en el presente en la región. Souza manifestó su rechazo a la Ley de Plaguicidas impulsada por el gobierno argentino, calificándola como obsoleta en sus planteamientos y destacando que se contradice con la reciente firma del Tratado de Escazú, ignorando además la sólida propuesta que organizaciones ciudadanas junto a expertos, construyeron sobre el tema en años anteriores. Se refirió también a la “Iniciativa 200 millones (200.000.000) de toneladas de cereales, oleaginosas y
América Latina, 3 de diciembre de 2020- Un nuevo 3 de diciembre, Día Internacional del No Uso de Plaguicidas encuentra a los miembros de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina, RAP-AL , trabajando en luchas activas tanto junto a las comunidades afectadas por las pulverizaciones con agrotóxicos, como también junto a aquellos productores (as) que llevan adelante agroecosistemas basados en el paradigma agroecológico.
Cientos de organizaciones de la sociedad civil y pueblos indígenas interpelan a esta agencia de las Naciones Unidas demandando que renuncie a su alianza anunciada con CropLife Internacional.