3 de Diciembre – Dia mundial del no uso de plaguicidas (03/12/2016)
3 de diciembre de 2016/ RAP-AL/ Desde nuestra red queremos llamar a la reflexión y a la acción en el día en el que recordamos a las víctimas de la catástrofe de Bhopal, India, donde hace 32 años miles de mujeres, niños y hombres adultos perdieron la vida a causa de las acciones temerarias y poco respetuosas de la vida llevadas a cabo por empresas multinacionales fabricantes de plaguicidas, en este caso la Union Carbide. En la actualidad se continua con el mismo modelo de producción de plaguicidas, m?s en nuestros países del tercer mundo, en los cuales el interés por la ganancia deja de lado la leyes y normas laborales y ambientales. Plaguicidas que serán utilizados para sostener un modelo agropecuario basado en monocultivos que demanda cada vez más insumos químicos que impactarán en el agua, suelo, aire y alimentos.
Continue reading








La diplomatura cuenta en el aval institucional de la Universidad de Quilmes y se realiza en conjunto con la asociación familias productoras de Cañuelas. Además de RAP-AL, entre otras organizaciones e instituciones, participan de las actividades de la diplomatura, el INTA, diversas cátedras de soberanía alimentaria y la Universidad Nacional de La Plata.
Latina y el Caribe denunciamos la apropiación de nuestros sistemas alimentarios y de subsistencia por parte de un sistema corporativo, que con la complicidad de gobiernos y organismos internacionales, busca convertir los alimentos en mercancías y especular con ellos, para obtener cuantiosas ganancias.
La soberanía alimentaria, objetivo de nuestra alianza, está siendo saboteada por el crítico acaparamiento y concentración de la propiedad y el uso de la tierra y del agua, y también puesta en riesgo por la utilización creciente de agrotóxicos, vendidos por las mismas transnacionales que controlan la producción de semillas híbridas y transgénicas. La mercantilización de la tierra, la semilla y el agua están amenazando severamente la producción, la continuidad y la calidad de los alimentos que construyen la soberanía alimentaria. Nunca antes fueron tan caros los alimentos, que se transan en la bolsa como mercancías. La producción alcanza records pero está destinada en su mayoría a las necesidades de forraje y biocombustibles del norte global, mientras las comunidades de nuestra región que requieren alimentos sanos, cada vez tienen menos acceso a ello.
Existe amplia investigación científica y evidencia sobre este tema, lo cual hace que se levante una voz de alarma sobre enfermedades graves ligadas al uso de plaguicidas, tales como cánceres, malformaciones congénitas, alteraciones endocrinas, neurotoxicidad, y daño a riñones e hígado. No hay estadísticas exactas sobre exposición a plaguicidas. Sin embargo, las estimaciones anuales de intoxicaciones no intencionales por plaguicidas que afectan a trabajadores del campo cifran el número en millones en todo el mundo.
Vamos a decirle a la tierra que la respetamos y que sabremos defender la semilla campesina e indígena de quienes pretenden violarla preparando leyes de apropiación y de expansión de los transgénicos al mercado interno por Monsanto y las transnacionales.
La semana pasada invitado por el gobierno nacional, más precisamente por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva visitó nuestro país el profesor de la Universidad de California, Rogers Clemens quien además fue entrevistado por los medios –radios, diarios- enfrentados con el gobierno pero afines en su estrategia de valorización y posicionamiento de los agronegocios. Dice Clemens en el diario La Nación respecto a la pregunta sobre si ¿es mejor la comida orgánica? “La respuesta es no… Escribí una presentación sobre esto no hace mucho, si usted se fija en los datos, la respuesta es no. Ahora si la pregunta fuera ¿a veces es mejor? Le contestaría que sí, a veces mejor. Pero depende de muchas variables, de la tierra de los cultivos, de las condiciones climáticas, de las semillas. Pero en muchos casos una manzana convencional y una orgánica son prácticamente indistinguibles. Solo una confusión sobre los alimentos orgánicos hizo sostenible ese mercado”.