Asunción, 14 de diciembre (BASE IS). El 9 de diciembre se entregó al Senado la propuesta de la articulación ciudadana ñamoseke Monsanto (Saquemos a Monsanto), que busca que se respete el derecho a la información del consumidor y consumidora de Paraguay.
El proyecto se llama ?Que establece normas de etiquetado de productos destinados al consumo humano, que sean, contengan o deriven de organismos genéticamente modificados y garantiza el derecho a la información del consumidor?.
El proceso partir? de una campaña pública a partir de mayo de este año, y que combinó la recolección de unas 3.500 firmas de apoyo y acciones frente a mercados, supermercados, escuelas, colegios, plazas y otros espacios.
¿La presente ley establece la obligatoriedad del etiquetado de los productos destinados al consumo humano que contengan o sean producidos a partir de organismos genéticamente modificados y/o transgénicos?, expone el artículo 2 de la propuesta.
La propuesta será orientada por la Comisión de Derechos Humanos del Senado para proponer su estudio plenario a vueltas del receso parlamentario, a partir del mes de marzo próximo.
De promulgarse como ley, obligaría a las industrias alimenticias a adaptar sus etiquetas, de tal modo a especificar los alimentos que tienen como ingredientes cultivos transgénicos.
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supervisión de Fernando Bejarano de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en México A.C. (RAPAM) www.rapam.org y miembro de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina (RAP-AL) www.rap-al.org
el taller “Comunidades, Agroecología y Políticas Públicas”. “Necesitamos políticas públicas generadas desde las bases campesinas, mediante consultas vinculantes, para poder avanzar en la agroecología y la agricultura orgánica” señala la conclusión general de los miembros de 43 organizaciones venidos de Arica a Coyhaique. Las comunidades exigen que el Estado dé prioridad a la relación con los pequeños productores y oriente su esfuerzo hacia las economías locales, en vez de seguir apoyando los agronegocios orientados a la exportación. Asumen que una Asamblea Constituyente aseguraría estos cambios, pues se requiere instalar en una nueva Constitución el concepto de soberanía alimentaria: el derecho a decidir qué producimos y cómo, de acuerdo a nuestra cultura y necesidades.
Ante la presentación de la denominada “Ley sobre fitosanitarios” para ser tratada en el recinto de la cámara de diputados el día de mañana 10 de junio, desde la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina, RAP-AL, llamamos a evitar la presentación y discusión de esta ley y su envío para ser tratada y revisada en la comisión de salud dada la estrecha relación entre la utilización de plaguicidas y su efecto sanitario.
Emilia, ubicado en la comuna María Pinto en la Región Metropolitana.
5 de junio de 2015. En el día Mundial del Medio Ambiente, vale recordar lo que nos advertía hace más de 50 años Rachel Carson en su libro Primavera Silenciosa. Su poderosa denuncia de los efectos nocivos que para la salud y la naturaleza tenía el empleo masivo de herbicidas y su llamado a crear conciencia sobre la necesidad imperiosa de preservar la integridad de la tierra. Preocupada por estos daños manifestaba: “El agua, el mantillo y el manto verde de las plantas que cubren la tierra forman el mundo que abastece la vida animal. Aunque el hombre moderno recuerda rara vez el hecho, la verdad es que no podría existir sin las plantas que modifican la energía solar y fabrican los alimentos básicos de los que depende para subsistir. La vegetación de la tierra forma parte de una trama vital en la que hay intimas relaciones entre unas y otras plantas y entre plantas y animales. Algunas veces no podemos escoger sino estorbar tales relaciones, pero eso debe de hacerse cuidadosamente, con pleno conocimiento de que lo que intentamos puede tener consecuencias remotas en tiempo y lugar. Sin embargo tal humildad no es la característica del violento “matamalezas”, negocio de nuestros días, en los que las ventas en gran escala y los usos en gran extensión marcan la producción de las sustancias químicas herbicidas”.