Asunción, 14 de diciembre (BASE IS). El 9 de diciembre se entregó al Senado la propuesta de la articulación ciudadana ñamoseke Monsanto (Saquemos a Monsanto), que busca que se respete el derecho a la información del consumidor y consumidora de Paraguay.
El proyecto se llama ?Que establece normas de etiquetado de productos destinados al consumo humano, que sean, contengan o deriven de organismos genéticamente modificados y garantiza el derecho a la información del consumidor?.
El proceso partir? de una campaña pública a partir de mayo de este año, y que combinó la recolección de unas 3.500 firmas de apoyo y acciones frente a mercados, supermercados, escuelas, colegios, plazas y otros espacios.
¿La presente ley establece la obligatoriedad del etiquetado de los productos destinados al consumo humano que contengan o sean producidos a partir de organismos genéticamente modificados y/o transgénicos?, expone el artículo 2 de la propuesta.
La propuesta será orientada por la Comisión de Derechos Humanos del Senado para proponer su estudio plenario a vueltas del receso parlamentario, a partir del mes de marzo próximo.
De promulgarse como ley, obligaría a las industrias alimenticias a adaptar sus etiquetas, de tal modo a especificar los alimentos que tienen como ingredientes cultivos transgénicos.
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La diplomatura cuenta en el aval institucional de la Universidad de Quilmes y se realiza en conjunto con la asociación familias productoras de Cañuelas. Además de RAP-AL, entre otras organizaciones e instituciones, participan de las actividades de la diplomatura, el INTA, diversas cátedras de soberanía alimentaria y la Universidad Nacional de La Plata.
Latina y el Caribe denunciamos la apropiación de nuestros sistemas alimentarios y de subsistencia por parte de un sistema corporativo, que con la complicidad de gobiernos y organismos internacionales, busca convertir los alimentos en mercancías y especular con ellos, para obtener cuantiosas ganancias.
La soberanía alimentaria, objetivo de nuestra alianza, está siendo saboteada por el crítico acaparamiento y concentración de la propiedad y el uso de la tierra y del agua, y también puesta en riesgo por la utilización creciente de agrotóxicos, vendidos por las mismas transnacionales que controlan la producción de semillas híbridas y transgénicas. La mercantilización de la tierra, la semilla y el agua están amenazando severamente la producción, la continuidad y la calidad de los alimentos que construyen la soberanía alimentaria. Nunca antes fueron tan caros los alimentos, que se transan en la bolsa como mercancías. La producción alcanza records pero está destinada en su mayoría a las necesidades de forraje y biocombustibles del norte global, mientras las comunidades de nuestra región que requieren alimentos sanos, cada vez tienen menos acceso a ello.
Existe amplia investigación científica y evidencia sobre este tema, lo cual hace que se levante una voz de alarma sobre enfermedades graves ligadas al uso de plaguicidas, tales como cánceres, malformaciones congénitas, alteraciones endocrinas, neurotoxicidad, y daño a riñones e hígado. No hay estadísticas exactas sobre exposición a plaguicidas. Sin embargo, las estimaciones anuales de intoxicaciones no intencionales por plaguicidas que afectan a trabajadores del campo cifran el número en millones en todo el mundo.
Vamos a decirle a la tierra que la respetamos y que sabremos defender la semilla campesina e indígena de quienes pretenden violarla preparando leyes de apropiación y de expansión de los transgénicos al mercado interno por Monsanto y las transnacionales.
La semana pasada invitado por el gobierno nacional, más precisamente por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva visitó nuestro país el profesor de la Universidad de California, Rogers Clemens quien además fue entrevistado por los medios –radios, diarios- enfrentados con el gobierno pero afines en su estrategia de valorización y posicionamiento de los agronegocios. Dice Clemens en el diario La Nación respecto a la pregunta sobre si ¿es mejor la comida orgánica? “La respuesta es no… Escribí una presentación sobre esto no hace mucho, si usted se fija en los datos, la respuesta es no. Ahora si la pregunta fuera ¿a veces es mejor? Le contestaría que sí, a veces mejor. Pero depende de muchas variables, de la tierra de los cultivos, de las condiciones climáticas, de las semillas. Pero en muchos casos una manzana convencional y una orgánica son prácticamente indistinguibles. Solo una confusión sobre los alimentos orgánicos hizo sostenible ese mercado”.
En 2013-2014 el Grupo de trabajo sobre “Criterios acerca de los PAP” de PAN Internacional revisó los criterios usados en esta lista para identificar plaguicidas altamente peligrosos. Esta versión 2014 de la lista está basada en la nueva lista de criterios de peligrosidad adoptada por PAN Internacional en junio de 2014.